Como segundos hijos, tenemos deberes por convicción que por obligación con nuestros segundos padres. El cariño es por tanto amor y tanta responsabilidad que tuvieron para con nosotros cuando papá o mamá estaban en el trabajo, de viaje o en alguna reunión social. Esa persona que nos lleva al parque, esa persona que no se olvida de donde están las medicinas nuestras, esa persona que nos da una propina o un dulce se gana nuestro respeto con el pasar de los años y debemos ayudarlos también cuando más lo necesitan, nuestro cariño es muy original y distinto a los hijos. Yo como nieto adoro a mis segundos padres, los visito a cada instante, y puedo conversar para que un consejo me den.
Ellos cumplen un rol importante en nuestra educación también aportando: tiempo, paciencia, experiencia, tolerancia y un sentimiento de familia extensa. Los abuelos están para dar cariño, echar una mano de vez en cuando, y pasar un buen rato con sus nietos. Si los abuelos van a estar con los nietos, lo ideal es que haya un acuerdo entre las partes, para el bien del niño y de todos. Para eso, es necesario que entre los padres y los abuelos exista una relación tranquila, especifica y verdadera, libre de celos en la que reine el respeto a las exigencias y a los hábitos del otro.

Referencias:
- http://www.cornellcares.org/pdf/handouts/rct_grandparents_sp.pdf
Buen mensaje, ellos también son nuestros padres, se ocuparon de nosotros cuando nuestros padres tuvieron algún percance. Ellos con sus historias nos enseñaron muchas cosas de la vida, ellos con el tiempo que nos regalan realmente es demasiado valioso porque cada palabras que dicen reconfortan nuestro ánimo, porque pese a todo lo que ellos han pasado cuando eran jóvenes, aún están dispuestos a brindarnos una sonrisa :)
ResponderEliminarMe gusta que hagas un post con una textura completamente diferente a los demás. Más que nada funciona como un mensaje que nos hace contemplar nuestra propia realidad (más aún en los casos en los que fuiste criado(a) por uno de tus abuelos) y en otras ocasiones nos invita a reflexionar sobre el inmenso valor que los adultos mayores tienen como personas. Un buen post, Renzo. Saludos.
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